Yo soy Florencia (Toma II)

La historia de Florencia es el relato de una piba inútil para todo tipo de trabajo en relación de dependencia. Tal vez Florencia, como directora de su propio proyecto/pyme hubiera tenido mejor suerte, pero la piba en cuanto terminó el secundario se puso a buscar trabajo. El ideal de un trabajo para toda la vida, la promesa de 3 semanas de vacaciones luego de 5 años, la certeza de una jubilación, el carnet de una obra social, todas eran grandes ilusiones para Florencia, y el que busca trabajo, siempre encuentra un jefe.

Demostrada su inutilidad para todo propósito práctico, Florencia fue moza, niñera, trabajó en “atención al público” en un vivero y en un local de ropa (la tienda lo llamaba su dueña) y también de secretaria de un médico.

Como consecuencia Florencia es una piba que vive con su familia, por falta de un trabajo estable y de un recibo de sueldo para poder  firmar un contrato y cumplir con un alquiler, pero también por la falta de solvencia económica como para pedir un credito para comprar los muebles.

En la casa de Florencia cuelgan enmarcaciones hechas por su madre de sus títulos: secundario completo, profesora de piano, profesora de danzas españolas y latinas y mecanografía. En su primera versión, Florencia decidió incluir todas estas titulaciones en su CV, pero luego los quitó porque no continuaba ejerciendo ninguna de estas actividades luego de finalizado el curso. Dejó obviamente los estudios secundarios.

El cuarto de Florencia es igual a como fue el de su madre, es la reproducción en tono rosa del modelo de cuarto azul para varón que tiene su hermano. El hecho de tener un cuarto para ella sola le hace sentir que tiene libertad. Al salir de la ducha puede ponerse crema y quedarse en bolas esperando que la piel la absorba, eso en algún punto es su pequeño lujo que la hace sentirse Carrie Bradshaw.

Florencia tiene una repisa en la que ademas de fotos y muñecos de la infancia guarda libros, todos los años va a la feria del libro y compra dos o tres y los lee hasta la mitad porque se aburre. Pero más allá de la lectura, este abandono no le importa, porque el libro cumple una gran función decorativa. Los lomos de la colección completa de García Márquez, por quien se consternó mucho ante su muerte, Bios Casares y Cortazar estan todos alli, nunca leyó nada de Bio Casares, pero si cumplio con todos los tomos de una novela de sexo colonial de la cual ahora no contamos con el título o nombre de su autor para comentar.

Florencia vive el amor como una sucesión de estados en sus redes sociales. No es la soltera del grupo, pero la preocupación por serlo es constante. Aquellos que quieran conocer más detalles sobre la vida amorosa de Florencia pueden leer Yo soy Florencia y comenzar o finalizar esta historia, porque lo central de la vida de Florencia es que yo soy Florencia, y yo, y yo, y yo, aunque ustedes no lo crean todas somos una y una, somo todas.

 

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