Crónica de un viaje planificado

Compramos los pasajes en Aerolíneas Argentinas en Noviembre para viajar a Europa en el mes de Abril. Un mes después una super oferta para viajar en Mayo ofrecía un precio de unos 2000 pesos argentinos menos de lo que nosotros habíamos pagado. Al que madruga, las ofertas de pasajes no siempre lo ayudan.

Pero más vale pasaje en mano, que oferta volando, ya teníamos los tickets para partir en Abril desde Ezeiza con destino a Barcelona. Imaginábamos que para esa fecha la primavera europea nos permitiría evitar el traslado trans oceánico de gran cantidad de abrigos.

Mala predicción, el calor de la primavera se hizo esperar, y el récord del 2013 de frío en Europa nos obligó a comprar los abrigos que no planificamos. Mi ya demostrada falta de instinto para encontrar super ofertas de ropa se hizo presente, pero un tapado que por unos 20 euros alcanzó para no congelarme (“¿20 e por esa porquería?” me dijo mi mamá cuando llegué, “te estafaron” agregó).

Mala planificación del guardarropas, si nos fue mejor con otro tipo logística.

 Países de Europa a recorrer

Llegamos al mediodía al Aeropuerto El Prat De Llobregat en Barcelona y, desde el mismo lugar, a la tarde partimos para París en un vuelo de Iberia con destino en el Aeropuerto Orly. El billete del vuelo lo compramos en despegar.com. Elegimos este página para comprar los vuelos porque nos permitía pagar con cuotas con la tarjeta y los precios eran bajos en coparación con atrapalo.com o tubillete.com.

Hubiera sido mejor comenzar a recorrer el continente visitando primero Roma y las ciudades italianas que estaban en la lista de nuestros destinos. Pero la fecha que elegimos coincidía con Pascua y la asunción del Papa Francisco, por lo que visitar la ciudad papal costaba un doble o triple de Euros que lo habitual.

Una vez en París, una amiga nos recomendó distribuir la estadía entre el Barrio Latino y Montmartre para evitar perder tiempo en traslados y aprovechar los días en cada barrio para conocer los lugares más cercanos. La idea resultó genial, nos quedamos primero en Young & Happy en el Barrio Latino (este estaba más cerca del aeropuerto al que llegamos que Montmartre). Un hostel piola, cómodo y limpio, que está sobre una callecita llena de bares, pastelerías y creperies, y cerca de una estación de metro. El primer día la gran sorpresa fue el desayuno. Acostumbrados al tradicional café y tostadas argentino, no esperábamos que en un hostel sirvieran un desayuno super completo con frutas, jugos, ¡Nutella! y croissants.

Al tercer día nos mudamos al hostel  Le Montclair en  Montmartre (que de paso estaba más cerca de la estación Paris Nord de la que partía el tren al próximo destino). En ese momento nos dimos cuenta que los super desayunos iban a ser una constante en el viaje, como así también el hecho de tener que pedir una clave cada vez que nos queríamos conectar a wi-fi. El único punto en contra del hostel fue la falta de ascensores que nos obligó a subir el equipaje 6 pisos por escaleras.

Montmartre no es tan seguro como el Barrio Latino y el hostel estaba un poco lejos del metro, pero no por esto se puede dejar de conocerlo. Esta ubicado a pocas cuadras de la basílica Sacré-Coeur, si más lejos del Moulin Rouge (zona que no se recomienda recorrer de noche).  En Montmartre hicimos nuestro primer Free Tour con SANDEMANs NEW Europe fue una forma buenísima de descubrir la historia de París, tanto que a cada ciudad que llegamos hicimos un tour con la misma empresa.

Ya era tiempo de partir para pasar una semana en Londres. Desde la estación Paris Nord viajamos en un tren de Eurostar  hasta la estación St Pancras. En Londres nos esperaba Nicola da Bologna!

En Londres sacamos un pase semanal para el metro que además permitía viajar en los tradicionales bus londinenses. Si bien el pase es muy caro, la eficiencia del sistema de transporte es realmente increíble. Igualmente decir qué es lo mejor de esta ciudad es difícil, aún estando una semana, cada día encontramos un lugar completamente diferente y sorprendente para recorrer.

Nuevamente desde London St Pancras partimos para Amsterdam. Coordinar el transporte en esta etapa  fue un poco complejo, no encontramos un tren directo a nuestro destino, por lo que viajamos hasta Brucelas en un tren de Eurostar. Llegamos a la estación Brussels Midi donde tomamos otro tren de la empresa THALYS hacia Amsterdam. Un vez en la estación encontrar el nuevo tren fue una odisea, en Bruselas no había un solo cartel en inglés y las indicaciones que nos daban en los puestos de información no eran muy claras (o nosotros no las entendíamos jajaja) con muy poco margen de tiempo encontramos donde imprimir nuestro nuevo ticket de tren y el andén para tomarlo y partir hacia Amsterdam.

 Llegamos a la Estación Central de Ámsterdam y caminamos hasta el hostel. Nos recomendaron alojarnos en la zona roja de Ámsterdam, por la seguridad de este barrio y porque concentra la mayoría de las atracciones turísticas. Nos quedamos en St Christopher’s at The Winston, un lugar increíble, las habitaciones eran re lindas, super desayuno y excelente ubicación.

Estuvimos solo un día en Amsterdam y, para continuar con la previa del ascenso argentinos, nuestra estadía fue unos días antes de la entronización de Máxima. Muchos nos habían recomendado estar en Amsterdam para los festejos que anualmente se hacen para el Día de la Reina, recitales y actividades que se celebran al aire libre, pero nuestra visita no coincidió con la fecha. Una vez en Amsterdam un amigo holandés nos comentó que en realidad no estaba tan bueno, que la ciudad se colmaba de gente para esta fiesta, tanto que se complicaba disfrutar de los shows  y luego de la celebración quedaba una alfombra de 10 centímetros de botellas de plástico y vasitos. Queda en ustedes definir si vale la pena visitar la ciudad en esa fecha o no!

Un día fue muy poco para conocer Ámsterdam, sobre todo porque hay diversas actividades y tours para hacer, museos, paseos en bici por los campos de tulipanes, recorridos históricos, etc. Lamentablemente no pudimos quedarnos más tiempo, volvimos a la Estación Central para tomar el tren que nos llevó hasta el aeropuerto de Amsterdam y de allí a Berlín Schoenefeld.

En esta oportunidad compramos un vuelo de Easy Jet. Si van a utilizar esta aerolínea tengan en cuenta que tienen que llevar impreso el ticket sino le cobran extra; si llevan equipaje (algo más que una mochila o un bolso que no entre en la cabina) tienen que facturarlo al momento de comprar el pasaje, sino te lo cobran extra;si eligen el asiento, lo cobran extra; no tiene ningún servicio de bebida o comida incluida, lo cobran extra; bueno más o menos por ahí viene lo económico del precio de esta aerolinea.

Hubiese sido muy lindo poder hacer este recorrido en tren para poder ver el paisaje, pero las opciones que encontramos eran muy caras por lo que elegimos los billetes de avión. Un error fue tomar un vuelo que llegó muy tarde a Berlín (casi a las 12 de la noche). Los tickest para el tren que teníamos que tomar para llegar al hostel los teníamos que comprar en una máquina que no entendíamos dónde estaba ni cómo usarla y mucho menos dónde tomar el tren hasta Prenzlauer Berg and Mitte donde se encontraba el hostel que habíamos reservado: East Seven.

Otro pequeño detalle fue que la recepción del hostel estaba abierta de 7h a 24h, fuera de ese horario teníamos que avisar para coordinar el check in o check out (nunca lo hicimos). La buena suerte nos guió hasta el hotel e hizo que Stefi nos dejara esta notita con las llaves de nuestra habitación (en el tercer piso, sin ascensor, solo escalera :))

mensaje de recepción en hostel en berlin

¡East Seven es un hostel hermoso! a pocas cuadras del metro y con bares geniales cercanos, el desayuno no estaba incluido, pero había happy hour de cerveza por  €1.  El transporte en Berlín funciona de lujo, pero la señalética es inentendible, nunca supimos cómo circulaban las líneas. Tampoco entendimos cómo era el sistema de tickets, hasta que el guardia que nos cobró una multa de €40 nos explicó que tenes que sacar el ticket por el período que quieras en una máquina y que después lo tenes que validar (marcarle fecha y hora de comienzo de uso en otra máquina).

 Pasamos 4 soleados días en Berlín, un regalo meteorológico único para recorrer una ciudad en la que te dan ganas de quedarte a vivir.

Desde la estación Berlin Friedrichstr partimos a Praga en un tren de la empresa BAHN. Llegamos a la estación Praha hl.n. y de allí caminamos hasta Dlouhá Pensión & Hostel donde nos quedamos tres días. El hostel era un edificio gigante, con pasillos larguísimos con paredes alfombradas, escaleras del ancho de una habitación, entradas que conectaban con dos calles. Un lugar muy cómodo pero diferente a los que estábamos visitando, como lo es Praga también.

El calor y el sol nos acompañó también en la usualmente oscura Praga hasta que partimos desde el Aeropuerto Internacional Ruzyne en un avión de Alitalia con destino en el  Aeropuerto Marco Polo de Venezia (los boletos los compramos en despegar.com).

Una ves llegados al aeropuerto tomamos un colectivo hasta Marghera donde se encontraba Albergo Villa Serena. El lugar era como la casa de una abuela obsesionada con el color rosa, la tafeta y la puntilla, no incluía desayuno, pero las habitaciones eran cómodas. El albergo estaba a 10 minutos de la isla de Venecia en tren, si bien es cerca no estuvo bueno quedarnos en este lugar. No pudimos dejar el equipaje después del check out y en la estación nos cobraron bastante para guardarlo unas pocas horas.

Si van visitar Venezia lo mejor es quedarse por lo menos una noche en algún albergue o alquilar una habitación de algún local en la isla. No tiene sentido parar en lugares como Marghera que es feo y está lejos. Creo que lo mejor es gastar un poco más y vivir una jornada completa de Venezia o ir directamente a Florencia y desde allí ir en tres por la mañana hasta la noche.

Los traslados internos por Italia fue lo único que no habíamos comprado con anticipación. Nos habían comentado que era económico viajar en bus, pero al llegar allá nos manejamos en Trenitalia. Desde la estación de Venezia sacamos un billete y en pocas horas estábamos en la estación de trenes Santa Maria Novella de Florencia. A pocas cuadras estaba el hostel Archi Rossi  donde nos quedamos tres noches.

Gran fue la desilusión al enterarnos que SANDEMANs NEW Europe no ofrece tours en Italia, fue en el único país de los que visitamos en el que no lo encontramos. Pero por suerte Archi Rossi brinda tours para sus huéspedes al igual que un desayuno casi yanqui y una colección de imitaciones de pinturas renacentistas que bien podría haber hecho el taller inicial de pintura con tempera.

Nuevamente en Trenitalia partimos con destino a la estación Roma Termini, una vez allí caminamos hasta Hostel Alessandro Palace & Bar donde nos quedamos 5 días.

¡Es muchísimo 5 días en Roma! nuestra intención era visitar la isla de Capri o Pompeya, pero cuando comenzamos las averiguaciones era muy muy caro (“out of budget”). Así que nos quedamos 5 días en una ciudad que se puede conocer en 3, y en un hostel cómodo pero lejos del centro y del entretenimiento nocturno de la ciudad. Un detalle es que el transporte público es un desastre en Roma, por lo que uno termina recorriendo la ciudad caminando de punta a punta. Hay un pase que incluye transporte, entrada al Vaticano y al Coliseo, nosotros no lo sacamos, pero creo que si quieren visitar esos lugares les conviene.

Desde el Aeropuerto Internacional Leonardo da Vinci viajamos con destino al  Aeropuerto El Prat De Llobregat en Barcelona en un vuelo de Iberia. A esta altura ya no me acuerdo como llegamos al Hostel HelloBCN  pero nos encontramos con un lugar genial para hospedarse y con una ciudad increíble. A pesar de que solo uno de los cuatro días que estuvimos  pudimos disfrutar de una soleada Barcelona, la ciudad nos pareció increíble. Tristemente tuvimos que emprender el regreso desde el aeropuerto Del Prat donde nuestro vuelo de Aerolíneas Argentinas partió con más de 12 horas de retraso.

Un final super tedioso, pero un viaje increíble.

¿Tren o avión?
Viajar en tren es más cómodo, porque no tenes que perder tanto tiempo con el check in y las horas previas que te piden que estés en el aeropuerto. Además las estaciones de tren siempre se encuentran en el centro de la ciudad, mientras que los aeropuertos, al estar en las afueras, exigen un mayor traslado. Sin contar que, desde el tren, se puede disfrutar muchísimo del paisaje. Sin embargo, muchas veces, viajar en avión es más económico que en tren.

Nunca entendimos como funciona Eurail pero si logran descifrarlo pueden comprar pasajes de trenes para viarios países a mejor precio que de manera individual.

Viajar liviano
Todo el mundo dice “no te lleves mucha ropa, te compras allá que es re barato”. Yo diría que no te lleves mucha ropa porque después tenes que cargar la valija por todas las escaleras de los metros y porque los hostel siempre ofrecen servicio de lavandería que te deja la ropa limpita y dobladita.

Contratar un seguro
Es importante no solo porque te lo pueden solicitar al hacer el ingreso en migraciones, sino por cualquier posible problema. Nosotros contratamos Assist-Med y funcionó perfecto. Por mala suerte tuvimos que llamar a un médico, pero vino muy pronto y el reembolso de los medicamentos lo pudimos tramitar vía mail.

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2 thoughts on “Crónica de un viaje planificado

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